Sin categoría

Nuevo artículo: «Development of an optoelectronic tool for the detection of Cotonet de les Valls in citrus crops»

La detección temprana de plagas es uno de los principales retos de la agricultura moderna. Cuando los daños ya son visibles, la infestación puede encontrarse avanzada y exigir tratamientos más costosos y agresivos. Para afrontar este problema, un equipo de investigadores ha desarrollado una nariz optoelectrónica portátil capaz de detectar el Cotonet de les Valls en cultivos de cítricos mediante el análisis de los compuestos volátiles presentes en el ambiente.

El Cotonet de les Valls, cuyo nombre científico es Delottococcus aberiae, es una plaga invasora que puede provocar graves pérdidas de producción. Su detección resulta especialmente difícil durante las primeras fases, ya que afecta principalmente al fruto y no siempre produce alteraciones visibles en la copa del árbol. Por esta razón, los métodos basados únicamente en inspecciones visuales pueden identificar el problema demasiado tarde.

El nuevo dispositivo funciona como una especie de sentido del olfato artificial. Combina sensores ópticos, que cambian de color al entrar en contacto con determinados compuestos, y sensores electroquímicos, que registran variaciones en los gases del entorno. El prototipo incorpora diez sensores colorimétricos y cuatro electroquímicos, además de un microcontrolador con conexión Wi-Fi y una Raspberry Pi para recopilar y almacenar la información. Todo el sistema se integra en una carcasa portátil fabricada mediante impresión 3D.

Los investigadores realizaron pruebas tanto en laboratorio como en campos de naranjos. En los ensayos agrícolas, el dispositivo se instaló en la copa de los árboles y sus resultados se compararon con inspecciones efectuadas por técnicos especializados. También se evaluó en parcelas sin plagas y en otras afectadas por mosca blanca, con el objetivo de comprobar su capacidad para diferenciar distintas situaciones.

Los resultados fueron muy prometedores. Los modelos estadísticos distinguieron correctamente las muestras con y sin Cotonet y permitieron diferenciar esta plaga de la mosca blanca. Además, el sistema pudo simplificarse de catorce a ocho sensores sin perder rendimiento, lo que podría reducir su coste, consumo y complejidad.

Esta tecnología podría ayudar a los agricultores a actuar antes de que aparezcan daños visibles, aplicar tratamientos únicamente cuando sean necesarios y reducir el uso innecesario de productos fitosanitarios. Aunque todavía será necesario probarla durante más campañas y en diferentes condiciones ambientales, la nariz optoelectrónica representa un avance importante hacia una agricultura más precisa, eficiente y sostenible.

Enlace a la publicación

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *